10 mar 2018

2018-03-10 Kurutzebarri

Hoy tenemos una tregua entre tantos días de mal tiempo. La temperatura es fría, pero el cielo está totalmente despejado.

Tras aparcar en el embalse de Urkulu comenzamos a caminar siguiendo la pista y el bidegorri para ir en busca del barranco de Arbe.


El recorrido está marcado como PR y discurre en este tramo por asfalto y hormigón. Caminamos junto al arroyo de Urkulu, ateridos por el frío. Aquí no entra ni un rayo de sol. 

Cruzamos el río y a unos metros nos encontramos una cascada. En breve abandonamos el hormigón, sin llegar a unos caseríos que tenemos de frente giramos a la derecha para tomar ya una pista con bastante barro.

Hay tramos exigentes por su inclinación, así que realizamos una pequeña parada para recuperar el aliento. Además podemos disfrutar de las vistas de Aizkorri, Orkatzategi....


Continuamos la marcha y atravesaremos un hayedo, donde empezamos a ver restos de la nieve caída esta pasada noche. Ya en la zona del collado de Apotza la nieve cubre todo el el cordal.


Comenzamos a andar por terreno kárstico y llegamos a la cima de Elorretako Haitza. Al fondo vemos ya nuestro objetivo del día, Kurutzebarri.


Antes de colocarnos a sus pies, disfrutamos como niños lanzándonos unas bolas de nieve.  Estamos en la base, ahora tenemos que realizar una pequeña trepada. Por la parte de atrás se sube sin mayor dificultad, por lo que alguno opta por esta última opción.


La cima está coronada con una gran cruz que construyó un grupo de Aretxabaleta allá por el año 1928.


Ahora toca bajar hacia el embalse, el cual vemos a nuestros pies. Durante un buen tramo y por terreno despejado bajamos por una fuerte pendiente. Después el sendero se adentra en un pinar que iremos bajando en zigzag de forma cómoda. 


Otro buen día entre amigos y disfrutando de unas grandísimas vistas.
Fotos aquí


15 feb 2018

Jaizkibel y valle de Labetxu

Después de muchos días de lluvia y frío, la climatología decide darnos el respiro necesario para esta salida. Nos juntamos para salir a las ocho menos cuarto en autobús desde Bolueta, hasta Jaizkibel. Aquí pecamos de no madrugar mucho y más tarde nos hubiese venido bien una hora extra más.


Desde el parking del mirador de Jaizkibel seguimos ascendiendo por carretera unos metros hasta el alto del puerto. Desde aquí comenzamos a bajar por pista y sendero hasta encontrarnos con el camino que viene paralelo a la costa.


Por este sendero encontraremos una primera curiosa formación de piedra arenisca. Seguimos bajando para encontrarnos con "La Concha", otra curiosa formación. La verdad es que el paisaje no defrauda.


Siguiendo el sendero a la par de los acantilados llegamos hasta el barranco de Labetxu como no vemos una bajada clara seguimos ascendiendo hasta que nos damos cuenta que llegamos el camino equivocado. Por suerte entre unas piedras podemos salir al valle, ver otras bonitas formaciones, y  descender hacia Labetxu. Aquí teníamos que habernos arrimado más al mar para seguir disfrutando de la belleza del paraje.

En vez de eso, cruzamos directamente el río y subimos hacia la otra cara del barranco. Aquí tenemos el punto más complicado de la jornada, un tramo empinado que tiene una cuerda para ayudarse en la subida. 


Ya a través del bosque comenzamos a subir con el objetivo de salir hasta la carretera. Las rampas duras y empinadas nos llevan hasta una escultura en homenaje a la Virgen de Guadalupe en la que es la cima del Artola. Desde aquí unos pocos metros para llegar a la carretera donde nos espera el autobús. La cima de Jaizkibel quedará para otro día.


Nos cambiamos de ropa y nos vamos hasta Hernani, donde nos esperan en la sidrería Larregain. Comenzamos con unas anchoas para picar un poco y enseguida llega la tortilla de bacalao. Entre plato y plato viaje a la kupela para degustar sus variadas sidras. Al final parece que la de Potrokillo triunfa sobre las demás.


Tacos de bacalao, chuleta, nueces, queso y membrillo completan el menú. Hemos comido muy bien y nos hemos encontrado muy a gusto. Ya son dos veces las que hemos comido aquí y seguro que no será la última.


Al final un buen día en el que el objetivo principal se ha cumplido. Y ese es el de disfrutar del gran ambiente que hemos formado en este grupo. Por otra parte os pedimos disculpas, ya que el tiempo no nos permitió realizar este recorrido con antelación y así haber podido disfrutarlo plenamente.
Fotos aquí

23 ene 2018

Valdecebollas

Hoy se nos ha abierto una ventana de buen tiempo entre tantas alertas de viento, nieve etc. Esta era una salida a la que tenía muchas ganas, ya que en estas fechas puede ser una buena zona para disfrutar de las raquetas o de los crampones.

Sabíamos que mucha nieve no nos íbamos a encontrar así que dejamos las raquetas en casa y solo llevamos los crampones y pilolets. Al llegar a Brañosera la temperatura es de -2ºC aunque el cielo está completamente despejado. Tras un café tomamos dirección al refugio de Golobar. Unas señales de carretera cortada nos hacen dudar y por si acaso dejamos el coche en el parking de La Collada.


Nos calzamos las botas y comenzamos a subir fuerte. Frente a nosotros y a la par de la valla se aprecia un sendero que nos llevará hacia Peña Rubia. La pendiente y el sol directo hacen que entremos rápido en calor a pesar del frío. En los últimos metros y para acceder al cordal debemos ponernos los crampones para unos metros. Curiosamente la poca nieve que encontramos por aquí esta en la ladera sur, ya que parece que el viento ha limpiado la cara norte.


Pasamos por la cima de Peña Rubia, aunque no nos detenemos en ella dada su escasa importancia. Desde aquí ya vemos toda la zona de Alto Campoo y sus cimas; Tres Mares, Cuchillón, Bóveda.....


El recorrido va resultando muy cómodo con un pequeño sube y baja, hasta encontrarnos con el repecho de Peña Sestil. Estos vuelven a ser unos metros que nos hacen sudar un poco.


Tras bajar hasta el collado que se une con el camino que viene de Golobar, decidimos seguir subiendo fuerte para pasar por Sestil Alto. Desde aquí ya divisamos perfectamente Valdecebollas, nuestro objetivo.

Llegando al torreón y vértice de la cima nos topamos con un buzón, que curiosamente está un buen puñado de metros antes. Este buzón tiene una placa en recuerdo a un montañero. 


En nada llegamos al Torreón y desde aquí ya las vistas son magnificas, la montaña palentina, Picos y la sierra de Peña Labra. Así que con estas vistas y con el calorcito que nos da el sol directo decidimos comer aquí.


Nos tienta la idea de seguir hasta la fuente del cobre y ver el nacimiento del Pisuerga. Pero según nos indican dos vallisoletanos con los que nos cruzamos en la cima tenemos una tirada. Una de las botas de Josu tiene la suela medio despegada y además si se nos complica algo llegaríamos al coche sin luz. Por tanto la mejor decisión es dejarlo para otro día.


Volvemos sobre nuestros pasos pero bordeando Sestil Alto para después bajar directos al refugio de Golobar. Desde aquí casi cuatro kilómetros por carretera hasta el coche.

Otro estupendo día en el que desde Bidelagun damos la bienvenida a Carlos que ha debutado con nosotros. También nos ha acompañado Fernando que hacia tiempo no estaba con nosotros.

Fotos aqui




30 nov 2017

Ipizte, día del recuerdo

La previsión de tiempo no es buena, incluso tenemos alerta amarilla por nieve para hoy. Esto no ha sido ningún impedimento para que el grupo se anime a subir a visitarte.


Esto demuestra que aquel huerto que con tanto mimo y cariño  plantamos hace ya algunos años juntos, sigue dando sus frutos. Y además cada año sumamos algún nuevo producto.


En muchas ocasiones no somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Creo que tu falta nos ha hecho darnos cuenta de eso y que por ello debemos aprovechar cada momento que compartimos.


Por ello hemos convertido el 30 de noviembre en el día del recuerdo, del recuerdo en que no hay nada más grande que la amistad. Y de que por muy fuerte que sea el temporal, nuestras raíces están tan arraigadas a esta amistad que nada conseguirá tumbar.


En cuanto a la ruta ya hemos hecho un clásico la subida desde Arrazola. Hoy tenia un color especial y es que el agua de estos días, la presencia de nieve en la zona alta han resaltado toda las virtudes de esta preciosa ruta.


Cascadas llenas de agua, el marrón intenso de las hojas en el suelo y ese aire misterioso de esa suave niebla que hemos tenido algún ratito...


Para finalizar nada mejor que juntarnos a comer en el Bar Tope, un sitio para estar como en casa. Hoy han sido unas alubias y para el año que viene tal vez ¿menestra?.



20 nov 2017

Armañón y Los Jorrios

Hoy hemos calculado mal el café, al llegar a Trucios no tenemos nada abierto. Ni siquiera hay donde comprar pan. Por suerte en el barrio de Cueto nos encontramos con el panadero que nos soluciona el tema del bocadillo.


El cielo está despejado, pero la mañana es fresca. Se nota sobre todo durante el primer tramo de la marcha, ya que caminamos entre árboles. El camino esta correctamente indicado y se realiza por pista durante el primer tramo.


Llegamos a un punto donde el camino toma varias direcciones. Nosotros decidimos subir en linea recta y directos a Armañón, nuestra primera cima. Desde aquí podemos observar un buen puñado de cimas que ya tenemos en el zurrón. Entre ellas la Peña del Moro, Esa en la que Amaia hace poco más de un año tuvo la lesión de rodilla, de la que por suerte ya hace algún tiempo que está totalmente recuperada.


El cordal herboso nos llevará hasta el collado próximo a Los Jorrios. Es importante ir mirando la valla a nuestra derecha para ver la zona de paso. El paso bueno está antes de comenzar a bajar bruscamente la ladera. Aunque en ese punto también encontramos un paso, la alambrada podría provocar con facilidad el enganchón de alguna de nuestras prendas.


Ya en el collado seguimos las marcas rojas y algunos hitos que nos llevan hasta la cima de Los Jorrios.


Para bajar seguiremos el ancho camino que nos llevará hasta un canal, el cual nos dejará junto al cruce de caminos que nos ha llevado anteriormente hasta Armañón.


Para la vuelta, desde este punto, optamos por bajar por el barranco de Pando.  El primer tramo no tiene pérdida, pero al llegar a una cascada el sendero deja de estar tan claro. Seguimos el primero y más claro de ellos, pero  desemboca en una pista que parece alejarnos de nuestros próximos objetivos. Vuelta a la cascada y seguimos otro sendero que se encuentra bastante cerrado y que en algunos puntos únicamente se intuye.


Tras un rato de trayecto bastante desagradable por lo cerrado y poco evidente del camino, llegamos a otro más amplio. En una pequeña vaguada nos encontramos con un Renault 6 integrado en el paisaje. El camino ya es muy claro  y nos va a llevar hasta una mina de cuarzo que podemos ver desde la zona alta.


Queda poco para llegar al coche, así que decidimos esperar a llegar para comer en el pórtico de la iglesia de Cueto.


Koldo, creo que te habrás dado cuenta de que no sirve de nada preguntarme si pantalón largo o corto😜, siempre te lo digo al revés.

17 sept 2017

Sierra Nevada

El lunes lo hemos aprovechado para realizar el viaje y una pequeña visita a Pampaneira y a Capileira. Posteriormente nos alojamos en el hotel La Alfajía de Antonio y cenamos en el bar El Tinao.
 
Para nuestro primer día tenemos como objetivo La Acazaba. En el autobús de Altas Cumbres subimos hasta el Alto del Chorrillo donde la pista deja de ser transitable a vehículos autorizados. Una pista que aunque parezca mentira fue la carretera que unía el norte de la provincia con los pueblos de la Alpujarra. El sol desde primera hora ya nos promete una jornada calurosa. Nosotros en vez de seguir por la pista, comenzamos a caminar por el sendero de la derecha, que en este primer tramo coincide con la subida clásica al Multasen.


Tras una media hora de caminar nos desviamos hacia las Siete Lagunas, donde llegaremos tras atravesar un amplio barranco. Para seguir con la ascensión pasamos de largo la Laguna Hondera y por la Loma Culo Perro accedemos hasta la cima secundaria del Peñón del Globo. La cima nos ofrece estupendas vistas sobre Mulhacen y de la Alcazaba, a la cual llegaremos sin mayor complicación desde este punto. 


No hace nada de viento, por lo que la cima de la Alcazaba es el sitio perfecto para comer y deleitarnos con sus vistas. La bajada la realizaremos por el Colaero hasta la Laguna Hondera, y a partir de este punto por el mismo camino de subida.



El segundo día nos toca el techo de la península. Desde el mismo punto del día anterior partimos en lo que será una corta ascensión pero sin prácticamente descanso. Hoy no tomaremos ningún desvío y seguiremos de frente hasta la cima del Mulhacen Sur. 


En este punto hacemos una pequeña parada para realizar unas cuantas fotos de toda la sierra. A lo lejos ya vemos nuestra cima principal, la cual no supone mayor esfuerzo que el que pueda provocar la altitud, aunque parece que no está afectando al grupo. 



Llegamos a la cima del Mulhacen, el techo de la península. Aquí se nos va de las manos el asunto de las fotos. Todos queremos la nuestra de recuerdo, además de la del grupo. Nos pasamos un buen rato en la cima disfrutando del momento. De todas formas el día vuelve a ser perfecto, estos dos días hemos estado en manga corta durante toda la jornada. 





Para bajar optamos por la fuerte pendiente que nos lleva hasta el refugio y la laguna de La Caldera. El refugio está muy limpio, lo cual es de agradecer sobre todos por quienes optan por pernoctar en él. Tras comer en el refugio cogemos la pista que nos llevará hasta el Alto del Chorrillo. Quién diría que no hace tantos años por aquí circulaban vehículos.




Ya en Capileira toca trasladarnos a Granada donde nos alojaremos las tres próximas noches. 
 
Tercer día y cambiamos a la vertiente norte de la sierra. Desde la Hoya de la Mora comenzamos a subir siendo nuestro primer punto de parada la Virgen de las Nieves. 



Seguiremos subiendo hasta las posiciones del Veleta donde tenemos los restos de unos puestos de vigilancia de la guerra civil. Con otro pequeño arreón llegamos a la cima. A pesar de remontes y pistas la ascensión ha resultado gratificante. 



Se nota que estamos en la cara norte, ya que hoy el viento sí que ha hecho que en algunos momentos hayamos tenido que ponernos el cortavientos. Bajamos hasta el refugio-vivac de la Carihuela. Tras comer un poco en este punto,  el grupo se divide en dos. 



Unos para volver prácticamente por el mismo camino, la otra parte del grupo continuará con el objetivo del Cerro de los Machos. Llegados al paso de los guías el cual está equipado con una cadena, se toma la decisión de volver a la pista para salvar este paso. 



Un poco más de vuelta, pero también más tranquilidad. Una corta pero dura subida deja al grupo en el vértice del cerro de los Machos. La bajada se realiza por el Corral del Veleta  que tiene una gran pendiente, complicada por las piedras sueltas. Pasando bajo los tajos del Veleta se ve lo que quiso ser el túnel de la línea ferroviaria que uniría Granada y Almería. Ahora por el Veredón Superior y salvando un fuerte desnivel en pocos metros se llega a las Posiciones del Veleta. Desde este punto el resto del descenso se realiza por el camino de subida.



Para acabar la jornada nos enfundamos nuestras camisetas del Athletic y nos vamos de tapeo con el objetivo de ver el partido de Europa Leage. Por el camino nos cruzamos con Francisco, un chaval de Ubeda y gran seguidor del Athletic. Emociona oírle hablar de su Athletic, esta gente tiene verdadero mérito.



El cuarto día no tocamos Sierra Nervada, nos quedaremos en la Sierra de Hijar. Esta sierra antecede a la de Sierra Nevada desde Granada. Desde La Zubia, en el parking del mirador de la Esparterana dejamos el coche. 



Nosotros cogeremos el sendero balizado como PR-A21 y por él accedemos a la cuerda del Trevenque. Desde aquí y viéndolo siempre frente a nosotros nos vamos aproximando a nuestro objetivo. Lo que más nos llama la atención es el cambio de paisaje con respecto a Sierra Nevada. Esta es una zona donde dominan las rocas calizo-dolomíticas que son muy fácilmente erosionables, de ahí las agujas de piedra y las zonas de arenales que encontramos en nuestro camino. El sendero es precioso pero de exigente subida. 



Tras un giro a la izquierda entre un bloque de piedras, llegamos a un collado desde el cual atacaremos la cima. Las vistas desde aquí son espectaculares del Cerro del Caballo, Veleta, etc. Tras realizar algún pequeño apoyo llegamos a la cima de Trevenque, el rey de la media montaña granadina.



De vuelta al collado bajamos por un empinado sendero junto a unas torrenteras. Hay que prestar atención ya que la arena y grava pueden hacernos resbalar en algún momento. Posteriormente enlazaremos con una pista entre pinos, que en un primer momento nos dejará en la casa forestal de La Cortijuela. 



En ella hay unas mesas donde pararemos a comer un poco. Posteriormente seguiremos la pista que tras pasar por el puente de los siete ojos nos llevara hasta el parking donde dejamos el coche.
La ruta de hoy nos permite finalizar a buena hora y aprovechar la tarde noche para visitar el Albaicín y contemplar La Alhambra al atardecer.
La mañana del sábado la dedicamos a visitar La Alhambra. Un paseo por los jardines, la Alcazaba y el Generalife ponen punto y final a nuestro viaje. A mediodía comenzamos el viaje de vuelta.



La salida ha resultado espectacular, el ambiente como suele ocurrir siempre ha sido fabuloso y además tanto el tiempo como las rutas han cubierto las expectativas.

Desde Bidelagun damos la bienvenida a Juanma que ha debutad a lo grande con nosotros. Esperamos seguir contando contigo. 


Fotos aquí